¿Qué puedo predecir?
Lo que deja historial: demanda por producto o sucursal, inventario, abandono de clientes, riesgo crediticio, fraude, fallas de maquinaria, reingreso de pacientes o deserción escolar. En la primera conversación identificamos qué predicción mueve más a tu negocio.
¿Cuántos datos necesito?
Depende de lo que quieras anticipar: para captar la temporada de un negocio sirve tener varios ciclos completos de historial. Si no tienes suficientes datos, podemos partir de modelos preentrenados, combinar reglas con IA o empezar a capturar lo que falta.
¿Qué tan precisas son las predicciones?
Depende del problema y de los datos. Definimos contigo las métricas y los umbrales aceptables, probamos el modelo con datos que no vio y lo comparamos con tu forma actual de estimar. Cada predicción incluye su intervalo de confianza.
¿Puedo saber por qué predijo algo?
Sí. Con técnicas de explicabilidad como SHAP o la importancia de variables generamos reportes claros: el modelo predijo esto porque consideró aquello. Es clave para la confianza de tu equipo y para cumplir con la regulación.
¿Dónde veo las predicciones?
Donde ya trabajas: las llevamos a tu ERP, tu CRM o tu panel de indicadores mediante APIs, conectores nativos o ETL a la medida, sin rehacer tu infraestructura.
¿Necesitan mantenimiento?
Sí. Los patrones cambian y, sin mantenimiento, los modelos pierden precisión. Incluimos alertas cuando el desempeño baja, paneles de métricas, reentrenamiento programado y versiones del modelo que se pueden revertir.
¿Cuánto tiempo toma?
Como referencia: una prueba de concepto, de 2 a 4 semanas; el modelo completo, de 6 a 12 semanas de desarrollo y de 2 a 3 de integración y despliegue. Te damos una hoja de ruta clara desde el inicio.
¿Qué pasa con mis datos?
Siguen siendo tuyos y bajo tu control. Podemos entrenar y desplegar los modelos en tu propia infraestructura, y nunca usamos tus datos para entrenar modelos de terceros.